Lucky - Acción, huidas y un cambio de registro para Apple
Luciana "Lucky" Armstrong se levanta una mañana en Las Vegas y se da cuenta de que su novio se ha fugado con 10 millones de dólares que ambos habían robado el día anterior. En ese instante arranca su huida, perseguida tanto por la policía como por un peligroso grupo mafioso. Así empieza la nueva miniserie de Apple TV+ de este verano.
Un cambio de estrategia para la plataforma
Sorprende ver este tipo de propuesta en Apple TV+, ya que no encaja en el perfil de series al que nos tiene acostumbrados. Se acerca mucho más a lo que podría ser un éxito veraniego de acción en Netflix. Apple suele apostar por producciones cocinadas a fuego lento, con mayor desarrollo narrativo y orientadas a un público que busca otro tipo de historias. Sin embargo, este año nos sorprenden con una producción más ligera y directa.
Para disfrutar de Lucky no hay que pedirle demasiada profundidad, simplemente hay que dejarse llevar por esta persecución a lo largo de sus siete capítulos. En ellos descubriremos un submundo peculiar que, aunque recurre a ciertos tópicos, cumple perfectamente con su objetivo: ofrecer puro entretenimiento sin pretender ser algo que no es.
Producción, guion y una dirección que pedía más riesgo
El proyecto es una coproducción entre Apple Studios y Hello Sunshine, la productora de Reese Witherspoon, y cuenta con Anya Taylor-Joy como protagonista y productora ejecutiva. El guion corre a cargo de escritores curtidos en series de acción salvaje como Banshee o Warrior.
A pesar de ser entretenida y fácil de ver, la serie habría ganado mucho si no hubiera volcado todo su peso exclusivamente en el talento de sus actrices principales. Hubiera sido ideal contar con una dirección de un perfil más autoral, al estilo de lo que hizo Guy Ritchie con The Gentlemen. Aunque los episodios están dirigidos por veteranos de la televisión como Greg Yaitanes, en ocasiones el enfoque visual resulta demasiado plano, desaprovechando la oportunidad de darle un estilo visual más atractivo y acorde al ritmo frenético que exige la historia. Si hubiera dado ese salto visual, habría pasado de ser un entretenimiento veraniego a una serie mucho más memorable.
El duelo interpretativo: El gran pilar de la serie
La historia se centra en Lucky, una experta ladrona y timadora que ha crecido a la sombra de su padre en el mundo criminal. Tras el robo fallido, la serie nos muestra los dos lados de la moneda. Por una parte, seguimos el ritmo frenético de la protagonista intentando sobrevivir; por otra, presenciamos la contención gélida y calculadora de la mafia que la persigue.
Aquí es donde presenciamos un fantástico duelo interpretativo entre Anya Taylor-Joy y Annette Bening, quien encarna a la implacable madre del novio fugado. A esta dinámica se suma una tercera pata: un grupo de agentes del FBI, algo rebeldes y reacios a seguir los protocolos, que también están obsesionados con dar caza a los implicados.
Todo lo que ocurre durante estos siete episodios sirve como punto de inflexión en la vida de los personajes. Al final del viaje, vemos una clara evolución en todos ellos, que se ven obligados a replantearse sus límites y su futuro.
Conclusión
Lucky es una miniserie cerrada que no parece tener intención de continuar, pero que funciona como una estrategia inteligente de Apple TV+ para atraer a un público más generalista, ampliando su catálogo más allá de la ciencia ficción profunda o el drama de prestigio. Es una obra ligera, perfecta para desconectar, y aunque a nivel de dirección de acción podría haber sido más ambiciosa, sus actrices elevan el resultado final.
Desde Ficción Digital os recomendamos darle una oportunidad si buscáis un thriller de consumo rápido.